A la orilla del mar

Cuando oímos hablar de Cuba pensamos en esa imagen de tranquilidad que sentimos a la orilla del mar, protegidos por alguna palmera silvestre, mientras respiramos la brisa marina y nos tomamos un típico mojito cubano. La Isla –y sus cayos alrededor- nos atrae por la calidez de su gente, pero también por la promesa de sus hermosas playas.

A lo largo de sus 288 kilómetros de playas, tropezamos con una gran variedad que va desde las famosas aguas de Varadero, pasando por algunas que constituyen verdaderos tesoros naturales  –sobre todo en las cayerías al norte y al sur de la isla grande-, hasta otras, más accesibles por su cercanía a la capital. El abanico de posibilidades es muy amplio, y satisface tanto a quienes buscamos disfrutar de un poco de paz, hasta a quienes deseen experimentar nuevas emociones en el fondo del mar, la pesca deportiva o el windsurf.

Si te interesa vivir alguna de estas aventuras, te comentamos acerca de algunas de las playas más espectaculares de Cuba y por qué son tan codiciadas.

El Paraíso se llama una de las playas seleccionadas por National Geographic entre las mejores del planeta. Se encuentra en Cayo Largo del Sur, la más oriental de las islas e islotes del archipiélago de los Canarreos, frente al golfo de Batabanó, a 177 km de la costa al sur de La Habana. Allí solo se puede llegar en barco o avión, e incluso entonces, debes alquilar un taxi que te traslade desde la zona hotelera hasta El Paraíso. Pero el esfuerzo vale la pena, la naturaleza virgen de su poco explotada orilla hace palidecer cualquier postal del Caribe. Es, como comentaba alguien: “la playa que esperas ver”.

Varadero es el balneario más famoso y uno de los polos turísticos más importantes de la isla. Su atractivo fundamental nace de la belleza a veces irreal de las playas que se extienden a lo largo de 20 kilómetros. Sus aguas cristalinas y arenas coralinas muy finas hacen que te preguntes cómo es posible que existan tantas variedades de azul entre el cielo y el mar. En esta zona se entremezclan una red de lujosos hoteles, villas residenciales, marina, centros comerciales, concebidos para el disfrute del viajero, con el ritmo típico de los poblados que se asientan a la orilla del mar.

En Cayo Guillermo, al norte de Ciego de Ávila, hay una playa que nos recuerda a Ernest Hemingway, y toma su nombre, El Pilar, del barco del escritor. Sin embargo, si te interesa el buceo, lo más importante puede ser, junto a su majestuosa tranquilidad, la oportunidad para sumergirnos en la segunda barrera coralina de América Latina.

Playa Esmeralda, en Holguín, fue bautizada por el propio Cristóbal Colón. Y eso es, precisamente: una pequeña joya natural de 1km de extensión en forma de media luna, enclavada en una reciente zona turística que aumenta cada año su atractivo.

¿Te embullas a conocer alguna de ellas? CTN puede llevarte.